De comandos, infantería y policía

En la vida de un proyecto de software, hay momentos en los que se necesita rapidez, momentos en los que se necesita esfuerzo y momentos en los que se necesita atención. Existe un modelo mental de equipo para esas tres fases, que describiré en este post.

¿Cómo empieza un proyecto de software? Lo más normal es que haya una especificación más o menos suficiente, establecida durante la fase de análisis, pero puede ser que esta especificación sea más bien escueta en proyectos de menor magnitud. Sea como sea, llega un momento en el que el equipo técnico (programadores y arquitectos) se tienen que poner a escribir código.

En la primera fase se hacen los pilares de la solución. Aquí se prioriza hacer prototipos de manera muy rápida para evaluar su bondad de cara a todo el proyecto. Una vez elegido el modelo final, se refina para hacer de “framework” base de toda la solución.

Cuando ya tenemos el modelo y las bases, empieza el trabajo de construcción de las funcionalidades. Aquí el énfasis está en encontrar un ritmo óptimo y sostenido de construcción sin introducir complejidad innecesaria. El trabajo es más lento que en la fase de prototipos, pero lo hace más gente y es más estable.

Al llegar al final del desarrollo, el proyecto entra en la fase de desaceleración y finalización. En este tiempo se están haciendo los últimos ajustes y se vigilan de cerca los despliegues y las pruebas para que no haya sorpresas. Con todo esto, llega un momento en el que el proyecto entra en la fase de mantenimiento lento y espaciado en el tiempo, hasta que el mantenimiento también desaparece.

Resulta muy interesante saber que en 1993, el periodista tecnológico Robert X. Cringley en su libro Accidental Empires describió estas tres fases de los proyectos de software con una analogía muy sencilla, comparándolos con las tres fuerzas militares y de seguridad: los comandos, la infantería y la policía. (si tienes mucho interés en el texto original, en CodingHorror hay un extracto literal del texto relevante del libro).

Los comandos, un equipo pequeño pero altamente capaz, se infiltran en las líneas enemigas para hacer la primera brecha. Lo que importa es que la ejecución de sus operaciones sea rápida y que tengan muchísima capacidad de improvisación. Para ello tienen que saber interpretar la situación táctica casi al momento, para poder tomar las decisiones sin retraso.

Una vez abierto el frente con los comandos, llega la infantería en masa. Con la infantería llegan los sargentos, cabos y tenientes para asegurar la cadena de mando con procedimientos y reglamentos. El trabajo de la infantería es ensanchar la brecha, destruir la resistencia del enemigo y ocupar el terreno.

infantería

Al acabar la misión, los soldados se marchan y se queda un cuerpo de seguridad, la policía, que patrulla el terreno y asegura la paz. Su trabajo es mantener la situación estable para que la vida vuelva a la normalidad.

infantería 2

Pues bien, Cringley compara los comandos con los miembros del equipo que hacen el trabajo en la fase de prototipado. Son gente que suele ser muy creativa pero que aborrece el orden y la jerarquía. La infantería sería el grueso del equipo, que hace el trabajo de programación de las funcionalidades y necesita una mínima estructura y orden para ser productivos. Y al final, la policía serían el equipo de mantenimiento que aborrece los cambios y que suele necesitar un proceso aún más formal que la “infantería” para poder hacer su trabajo de manera eficaz.

La utilidad de este modelo mental, para mí, es poder pensar en la asignación de las personas en un proyecto. Si conocemos nuestro equipo, sabemos si son más bien comandos, infantería o policía. De esta manera los podemos asignar a las tareas adecuadas, asegurando que no se desgastarán. No hay nada más estresante para un “policía” estar asignado a un equipo de comandos, ni nada más aburrido para un “comando” estar haciendo mantenimiento de una solución ya desplegada.

Seguro que en este momento ya tenéis en mente algún compañero o compañera comando y alguno más que sea infantería o policía. ¿Me equivoco? Espero que el modelo mental del Sr. Cringley os sea útil en la asignación de personas para vuestro siguiente proyecto.

Averigua cómo SOGETI puede ayudarte en la puesta en marcha de proyectos IT.

Edin Kapić

SharePoint and O365 Architect – MVP | Soluciones Microsoft | SOGETI ESPAÑA

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