Y tú, ¿de qué marca eres?

Todo profesional es un producto en sí mismo. Tanto si lo sabes como si no, tanto si quieres serlo como si no. Lo que transmites a los demás cuando te ven y te escuchan es tu marca personal  y eso es lo que nos hace únicos e irrepetibles. Junto con los conocimientos y experiencia para desempeñar un puesto de trabajo, tu forma de ser, actitud y apariencia te suman o te restan valía. Son lo único que te diferencia de alguien con un currículum similar al tuyo. Y en un mercado laboral saturado es vital diferenciarse para sobrevivir.

Entonces, ¿los demás te identifican con algo valioso, deseable y confiable? ¿qué huella dejas en su mente? En definitiva, tú, ¿de qué marca eres?

En primer lugar uno no puede mejorar algo que desconoce. ¿Sabes las características que te hace sobresalir? Si consigues identificar tus puntos fuertes y débiles te va a ser mucho más sencillo potenciar y revelar los positivos. Todo parte de un autoanálisis sincero de las propias fortalezas, las capacidades y habilidades, las áreas de mejora pendientes y las motivaciones.

Una vez identificadas las fortalezas, comunicarse de forma apropiada es clave para nuestro desarrollo personal.  No sólo lo que decimos, sino como lo acompañamos con nuestra postura, gestos y emociones. Es imprescindible comunicar lo mismo con la palabra que con la actitud. Junto con hablar bien, escuchar es una de las mejores cualidades que puede tener un profesional. No te enamores únicamente de tu propia voz.

“Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar”  Ernest Hemingway

Si eres una persona auténtica y sabes que es imposible gustarle a todos, ya tienes mucho conseguido para ser la mejor versión de ti mismo. Por ello,  no se trata jamás de falsear la realidad.  Tu forma de ser en el trabajo siempre gustará a unos más que a otros, se trata de ser transparente, dialogante y alguien que facilite el trabajo a los demás. Arthur Schopenhauer ya habló de “la triste esclavitud de estar sometidos a la opinión ajena”.

“Preocúpate por lo que otros piensen de ti y siempre serás su prisionero.” – Lao Tsé

Por otro lado, la mentalidad de “conocimiento es poder” está completamente desfasada. El nuevo profesional sabe que “compartir es poder” y que el equipo esté unido e informado contribuye a que él también sea mejor. La capacidad para enseñar los procedimientos complejos con paciencia a otros empleados es una habilidad muy bien valorada, especialmente en empresas en plena expansión.

En relación con esto, un profesional que cree en la unión del equipo para conseguir las metas transmite confianza. Apartar el ego personal, independientemente del cargo que se ocupa en la empresa, es el camino más seguro para el éxito profesional. No es lo mismo tener confianza en uno mismo que un ego desmesurado. Es vital, por tanto, escuchar a los compañeros, superiores o clientes y tener sus comentarios en cuenta.

También cabe destacar que las personas son vulnerables a los pensamientos de los demás y estar rodeado de gente negativa puede hacer difícil que se consiga mantener una actitud positiva. Por lo tanto proyectar que eres capaz de mantenerte esperanzado ante toda situación te convierte en alguien que los demás quieren tener a su lado y por lo tanto mejora tu marca.

“El optimista se equivoca con tanta frecuencia como el pesimista, pero  es incomparablemente más feliz.”  -Napoleón Hill

No es nada nuevo que el talento es un bien escaso por el que las empresas compiten. Un buen profesional sabe que es más valiosa su capacidad de aprender que sus conocimientos y no se olvida de que esta actitud se proyecte a los demás. Sin menospreciar las competencias e instrucción de cualquier persona, totalmente necesarias para ejercer como buen profesional, la capacidad de aprender y de adaptarse va ganando terreno en un entorno laboral cada vez más cambiante.

“Ser ignorante no es tanta vergüenza como no tener la voluntad de aprender.” -Benjamin Franklin

Para terminar, conviene siempre recordar que el autocontrol es muy atractivo. Ser capaz de salir a dar un discurso sin que las emociones te dominen, ser convincente cuando una situación se torna peliaguda, etc, todo ello confiere estilo. Vende. Lo mismo sucede con una persona que transmite seguridad y confianza con su mirada, que sabe lo que quiere y no tiene miedo a equivocarse. Y es que creer en ti es el mejor aliado de tu marca personal.

Referencias

http://www.ciudadano2cero.com/que-es-la-marca-personal/

http://forbes.es/actualizacion/314/las-habilidades-profesionales-mas-valoradas

http://www.laboris.net/static/ca_habilidades_talento-escasea.aspx

http://agalamartin1.blogspot.com.es/2013/04/la-importancia-de-una-comunicacion.html

Tamara Mata Sogeti

Tamara Mata

.NET Senior Developer | Soluciones Microsoft | SOGETI ESPAÑA

 

 

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